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Introducción

Esta letanía es un instrumento para la contemplación y puede servir tanto en la oración privada como comunitaria. En cualquier caso debe usarse con la metodología de la oración de Jesús, siguiendo una cadencia constante y pausada, acomodada al ritmo del corazón.

Como instrumento de contemplación personal puede repasarse el contenido como pautas para contemplar al Señor, deteniéndose donde se desee y al ritmo que se necesite.

También puede emplearse como oración del corazón, dividiendo cada invocación en dos partes y omitiendo la respuesta. Por ejemplo: Tú eres, Jesús (durante la inspiración) – pausa – mi bienhechor (durante la espiración). O bien se puede hacer del mismo modo incluyendo la respuesta: Tú eres, Jesús, mi bienhechor (durante la inspiración) – pausa – Gloria a ti por siempre, Señor (durante la espiración). En este caso, la «respuesta» se puede cambiar por una más breve o con la que uno se identifique mejor. En cualquier caso, cada fórmula completa debería contener el sagrado nombre de Jesús.

En la oración personal, la respuesta de la tercera parte se puede poner al principio, como invocación, puesto que contiene el Nombre y debería corresponder a la inspiración: Pongo en tus manos, Jesús: (durante la inspiración) – pausa – Mi pasado y cuanto contiene (durante la espiración).

En la oración comunitaria, uno puede enunciar las invocaciones y el resto responder al unísono, empleando cada parte para un momento de la respiración (inspiración-espiración).

Las respuestas de la tercera parte («Lo pongo en tus manos, Jesús») se han mantenido siempre igual para evitar que se tenga que pensar en hacer que concuerden gramaticalmente con la invocación; pero si se desea pueden hacerse concordar las dos oraciones.

Letanía del Nombre de Jesús

En el nombre del Padre, y del Hijo,
y del Espíritu Santo.
Amén.

Señor Jesús,
Hijo bienamado del Padre
y Ungido del Espíritu Santo,
acepta la adoración y alabanza
que humildemente te ofrezco (ofrecemos)
para gloria de tu nombre,
el único nombre que salva.
Amén.

Tú eres, Jesús, el Hijo de Dios.
         (Gloria a ti por siempre, Señor).
Tú eres, Jesús, el Verbo eterno de Dios.
Tú eres, Jesús, el rostro visible del Padre.
Tú eres, Jesús, imagen de la gloria de Dios.
Tú eres, Jesús, el Rey del universo.
Tú eres, Jesús, la luz del mundo.
Tú eres, Jesús, el Mesías de Dios.
Tú eres, Jesús, el Salvador del mundo.
Tú eres, Jesús, el Santo de Dios.
Tú eres, Jesús, el camino que lleva al Padre.
Tú eres, Jesús, la verdad que nos salva.
Tú eres, Jesús, la vida que vivifica al mundo.
Tú eres, Jesús, la imagen perfecta del Padre.
Tú eres, Jesús, el Pan de vida.
Tú eres, Jesús, el buen Pastor.
Tú eres, Jesús, la puerta del redil de Dios.
Tú eres, Jesús, la vid verdadera.
Tú eres, Jesús, la piedra angular de la Iglesia.
Tú eres, Jesús, el primogénito de la creación.
Tú eres, Jesús, el Juez del mundo.
Tú eres, Jesús, el Príncipe de la paz.
Tú eres, Jesús, el alfa y la omega.
Tú eres, Jesús, el Libertador del mundo.
Tú eres, Jesús, el Sumo Sacerdote.
Tú eres, Jesús, el Esposo de la Iglesia.
Tú eres, Jesús, el Cordero de Dios.
Tú eres, Jesús, el Mediador entre Dios y los hombres.
Tú eres, Jesús, la Roca que nos salva.
Tú eres, Jesús, la resurrección y la vida.
Amén.

Tú eres, Jesús, mi Señor.
         (Gloria a ti por siempre, Señor).
Tú eres, Jesús, mi rey.
Tú eres, Jesús, mi vida.
Tú eres, Jesús, mi amor.
Tú eres, Jesús, mi luz.
Tú eres, Jesús, mi paz.
Tú eres, Jesús, mi alegría.
Tú eres, Jesús, mi plenitud.
Tú eres, Jesús, mi sustento.
Tú eres, Jesús, mi apoyo.
Tú eres, Jesús, mi compañero.
Tú eres, Jesús, mi amigo.
Tú eres, Jesús, mi confidente.
Tú eres, Jesús, mi maestro.
Tú eres, Jesús, mi consejero.
Tú eres, Jesús, mi fortaleza.
Tú eres, Jesús, mi pastor.
Tú eres, Jesús, mi guía.
Tú eres, Jesús, mi delicia.
Tú eres, Jesús, mi bienhechor.
Tú eres, Jesús, mi consuelo.
Tú eres, Jesús, mi auxilio.
Tú eres, Jesús, mi roca.
Tú eres, Jesús, mi alcázar.
Tú eres, Jesús, mi libertador.
Tú eres, Jesús, mi peña.
Tú eres, Jesús, mi escudo.
Tú eres, Jesús, mi baluarte.
Tú eres, Jesús, mi fuerza.
Tú eres, Jesús, mi defensor.
Tú eres, Jesús, mi pasión.
Tú eres, Jesús, mi meta.
Tú eres, Jesús, mi ideal.
Tú eres, Jesús, mi modelo.
Tú eres, Jesús, mi bien.
Tú eres, Jesús, mi virtud.
Tú eres, Jesús, mi mérito.
Tú eres, Jesús, mi alimento.
Tú eres, Jesús, mi camino.
Tú eres, Jesús, mi refugio.
Tú eres, Jesús, mi redentor.
Tú eres, Jesús, mi descanso.
Tú eres, Jesús, mi hogar.
Tú eres, Jesús, mi patria.
Tú eres, Jesús, mi esperanza.
Tú eres, Jesús, mi infinito.
Tú eres, Jesús, mi cielo.
Amén.

Tú eres, Jesús, la vida de mi vida.
         (Gloria a ti por siempre, Señor).
Tú eres, Jesús, el esposo de mi alma.
Tú eres, Jesús, la fuente de mi amor.
Tú eres, Jesús, la luz de mis ojos.
Tú eres, Jesús, el aire que respiro.
Tú eres, Jesús, la dulzura en la adversidad.
Tú eres, Jesús, la alegría de mi corazón.
Tú eres, Jesús, el amor que me colma.
Tú eres, Jesús, la meta de mi esperanza.
Tú eres, Jesús, mi vida y resurrección.
Tú eres, Jesús, mi Dios y mi todo.

Tú eres todo esto para mí,
y más, infinitamente más:
Tú eres todo para mí,
Amén.