La verdadera alegría
La verdadera alegría es fruto de la unión con Cristo, garantía de auténtica fe y medio necesario para el discernimiento y el testimonio.
Leer máss»
La verdadera alegría es fruto de la unión con Cristo, garantía de auténtica fe y medio necesario para el discernimiento y el testimonio.
Leer máss»
Dios ha puesto al contemplativo en el mundo con la misión peculiar de reconocer y rescatar las gracias de santidad que hay a su alrededor.
Leer máss»
Sólo podemos responder a la llamada a la santidad acogiendo la Verdad, que es Cristo, y haciéndola vida con la ayuda del Espíritu Santo.
Leer máss»
El contemplativo abraza la lucha ascética para hacer morir en él el amor propio y eliminar las barreras que le impiden unirse con Cristo.
Leer máss»
La fidelidad de Dios a su amor por nosotros nos impulsa y fortalece para responderle con un amor verdadero, que se demuestra en las pruebas.
Leer máss»
Sólo la oración profunda nos revela la llamada a la santidad a la que estamos llamados como bautizados y nos convierte en contemplativos.
Leer máss»